Tres diarios líderes transforman sus archivos históricos en activos estratégicos
Listín Diario, La Prensa Gráfica y La Nación destacan sus logros a través del AI Product Lab de la SIP en colaboración con Google News Initiative y Marktube.
Durante décadas, los archivos periodísticos de los grandes diarios latinoamericanos funcionaron más como bodegas de memoria que como herramientas operativas. En medios con más de un siglo de historia, encontrar una referencia específica podía tomar horas, o incluso días, de búsqueda manual entre PDF, escaneos y documentos imposibles de rastrear con precisión.
Para redacciones que operan bajo la presión de la inmediatez, esa fricción terminó convirtiendo a las hemerotecas en un recurso subutilizado. La información existía, pero acceder a ella requería demasiadas horas, demasiadas personas y demasiado tiempo editorial.
Ese fue el desafío que enfrentaron Listín Diario, La Prensa Gráfica y La Nación de Costa Rica. Estas organizaciones desarrollaron plataformas basadas en inteligencia artificial para transformar sus archivos históricos en sistemas de consulta editorial en tiempo real.
Fue con el apoyo del AI Product Lab, un programa impulsado por Google News Initiative y la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), desarrollado por Marktube Group, para acelerar la adopción de inteligencia artificial en medios de América Latina, como se logró el desarrollo de las herramientas.
Del archivo muerto al activo editorial
En Listín Diario, con 136 años de historia, la elaboración de reportajes de profundidad implicaba movilizar hasta tres periodistas durante una jornada completa, solo para localizar antecedentes documentales dentro de un archivo físico de papel. Sin un sistema de búsqueda eficiente, gran parte del valor histórico del medio permanecía prácticamente inaccesible para la operación cotidiana.
“Tenemos un archivo físico en donde para construir una sola historia teníamos que destinar hasta tres periodistas que tomaban todo un día de trabajo para hacer unas tareas que son simples”, explicó Juan Eduardo Thomas, editor en jefe de Listín Diario.
Fue así como el diario desarrolló HistorIALD, una plataforma que transforma documentos no estructurados, como PDF o imágenes escaneadas, en información organizada, indexada y consultable mediante inteligencia artificial.
El sistema procesa el contenido, extrae texto automáticamente y convierte décadas de publicaciones en una base de conocimiento capaz de responder consultas editoriales en segundos.

“Con la ayuda de la inteligencia artificial y con este programa que hemos desarrollado, nos permitiremos consultar esos archivos de forma más oportuna, más rápida y bajando considerablemente los tiempos de consulta”, señaló Thomas.
El cambio operativo fue inmediato; una sola persona puede realizar tareas que antes requerían equipos completos; y cerca del 25% del archivo histórico digitalizado, correspondiente a las últimas dos décadas, ya fue indexado.
"Estábamos estancados porque nos faltaban los recursos y la asesoría técnica adecuada para guiarnos en este proceso", señaló Thomas. “Ahora, gracias a este proyecto, concretamos una idea que teníamos desde hace años, que era muy necesaria y muy pedida por la sala de redacción. Estamos en condiciones de mejorar de manera sustancial nuestro trabajo”.
La IA como motor de investigación periodística
En La Prensa Gráfica, diario salvadoreño fundado hace 110 años, la investigación documental consumía alrededor de 72 horas mensuales de trabajo periodístico. El problema no estaba en la falta de información, sino en la dificultad para acceder a ella de forma eficiente.
“No había una manera de acceder al archivo hemerográfico de manera digital para que eso se volviera una consulta más productiva y más rápida”, explicó Christian Villalta, director de La Prensa Gráfica.
La solución fue implementar un sistema RAG (Retrieval-Augmented Generation), una arquitectura que permite realizar consultas en lenguaje natural sobre el archivo histórico y obtener respuestas sintetizadas con trazabilidad de fuentes.
En términos prácticos, un periodista ya no necesita navegar manualmente entre cientos de documentos. Puede preguntar directamente al sistema y recuperar información contextualizada, referencias históricas y antecedentes relacionados con una cobertura específica.
“Si antes en un mes nos tomaba más de 70 horas, ahora ya podemos hacer el mismo trabajo con mayor inmediatez y de manera muy puntual”, señaló Liliana Flamenco, coordinadora de cooperación y proyectos de La Prensa Gráfica.

La implementación también abrió una nueva dinámica interna entre equipos editoriales y técnicos, obligando a la redacción a incorporar nuevas capacidades digitales y redefinir procesos de trabajo.
“El proceso de discusión nos permitió desarrollar una nueva manera de diálogo en la cual vemos gente de varias disciplinas de la empresa”, afirmó Villalta.
Para el directivo, el proyecto también funcionó como una presión positiva para replantear la cultura organizacional frente a la inteligencia artificial. “Creo que de alguna manera nos obligan a salir del área de confort en la que estamos y a cuestionarnos un poco más”, señaló.
Según Flamenco, el desafío no consiste únicamente en adoptar herramientas de IA, sino en integrarlas bajo criterios de responsabilidad editorial y adaptación constante frente a los cambios tecnológicos.
“Muchísimas gracias por estos cambios que nos ayudan a cada vez hacer mejor las cosas y sobre todo informar de manera responsable”, agregó.
Convertir el archivo en una herramienta viva
En el diario costarricense La Nación el archivo histórico permanecía parcialmente desaprovechado debido a las limitaciones de los buscadores tradicionales. Aunque el medio cuenta con casi 80 años de historia y 30 años de archivo digitalizado, localizar antecedentes, contextos o referencias específicas seguía siendo un proceso lento e ineficiente, incluso para periodistas experimentados.
“Tenemos ochenta años de archivo, pero solo 30 digitalizados y aún esos que están digitalizados, han estado desaprovechandos”, explicó Kattia Bermúdez, jefa de redacción de La Nación. “Existe una Lupita que es sistema de búsqueda que no le permite al usuario tener una experiencia efectiva”.
La respuesta fue Atenea, un sistema basado también en RAG que permite a periodistas y suscriptores consultar el archivo mediante lenguaje natural. En lugar de navegar manualmente entre documentos o depender de palabras clave exactas, los usuarios pueden interactuar directamente con el contenido histórico del medio y obtener respuestas contextualizadas.
“Lo que quisimos fue que pasara de la búsqueda a la conversación”, señaló Bermúdez. “Que no fuera solo buscar la información y obtener enlaces, sino algo que promoviera una conversación inteligente para que, además de dar con lo que se busca, también pudiera aportar contexto a los usuarios”.
Para reducir riesgos editoriales, el medio desarrolló inicialmente un MVP acotado a un año de archivo histórico y un grupo limitado de usuarios beta. El sistema fue diseñado para responder únicamente con información previamente publicada y verificada por el diario.
“Quien entra a Atenea va a encontrar información referida solo a lo que La Nación ha publicado, verificada y comprobada por nosotros”, afirmó Bermúdez. “No especula, no inventa, no alucina”.
El sistema alcanzó un nivel de aprobación de 74% entre usuarios beta y comenzó a transformar el archivo histórico en una herramienta activa para la cobertura diaria. Para La Nación, el proyecto también redefinió el valor estratégico de su hemeroteca.
“El AI Product Lab nos permitió pasar de una idea abstracta a un producto funcional”, puntualizó Bermúdez.

La memoria como ventaja competitiva
Más allá de la automatización, estos proyectos reflejan un cambio más profundo dentro de la industria periodística regional: la transformación del archivo histórico en un activo estratégico.
Para Miguel Franjul, director de Listín Diario, este tipo de transformación tecnológica fortalece la competitividad editorial tanto en plataformas digitales como en formatos impresos, permitiendo responder con mayor velocidad y profundidad a las demandas de las audiencias actuales.
El caso de Listín Diario, La Prensa Gráfica y La Nación forma parte de una transformación más amplia dentro del ecosistema periodístico latinoamericano. A través del AI Product Lab, 21 medios de la región han desarrollado soluciones de inteligencia artificial orientadas a resolver desafíos operativos y de negocio, desde automatización de procesos editoriales y optimización de coberturas en tiempo real hasta nuevos modelos de ingresos y análisis de audiencias.

